Un Secreto para el Éxito

por Universo Cristiano 03/10/2012 1 comentarios

Un Secreto para el Éxito

Por Dave Tucker. Hace algunos años mientras leía acerca de un hombre de negocios exitoso, me llamó la atención que este hombre atribuía gran parte de su éxito a la costumbre que había adquirido de escribir una nota de agradecimiento a alguna persona cada día. No consideraba haber terminado su trabajo del día sino hasta que hubiera escrito por lo menos una nota de agradecimiento a alguien que lo hubiera ayudado o hubiera realizado un buen trabajo. De esta manera se fue entrenando a sí mismo para reconocer las cosas que otras personas hacían por él y para ser un buen observador capaz de reconocer esos esfuerzos que van más allá de lo normal o de lo meramente necesario. Las personas recibían esas notas y se daban cuenta que ese hombre apreciaba sus esfuerzos, de manera que en la siguiente ocasión que tenían de servirle se esforzaban por hacerlo todavía mejor.

¿A todos nos gusta ser apreciados? Seguramente unas palabras de agradecimiento o una nota manifestando aprecio por el trabajo que hemos realizado significan mucho para nosotros. Conforme uno va madurando debe de irse dando cuenta más y más de lo que otros hacen por uno.

Veamos el caso de un bebé recién nacido. Cuando nace un bebé, no se da cuenta que acaba de ocasionar que su madre se haya sentido mal de 3 a 8 meses teniendo todo tipo de dolores y malestares físicos. Acaba de ser la causa de que su madre haya tenido dolores de parto; el peor dolor que jamás haya tenido ella en su vida. Después de que el médico o la partera han recibido al bebé, lo primero que éste quiere hacer es amamantar. Eso va a ocasionar mayores dolores a su madre al contraerse el útero, ya que el dar pecho produce oxitocina, una hormona que produce los dolores posparto (entuertos). El bebé está muy enojado al nacer, demandando una atención inmediata. Nunca he sabido de un bebé recién nacido que se vuelva a su madre y le diga, “Gracias Mamá por estar dispuesta a pasar por todo esto para darme la vida. Si tienes unos minutos, ¿podrías darme algo de leche? Estoy muy hambriento.”

Conforme medito a lo largo de este escenario, se me ocurre que la persona que debe recibir los regalos de cumpleaños debe ser la mamá, no el niño, pues ¿qué ha hecho el niño para merecer recibir regalos el día de su cumpleaños?

Pero en fin, regresemos al tema. El punto que quiero resaltar es que un recién nacido es el ser humano más egoísta sobre la faz de la tierra. Conforme crece el niño, los padres necesitan enseñarle a ser menos egoísta, menos centrado en sí mismo. Aprende que tiene que compartir, que tiene que jugar con otros, que tiene que considerar a los demás, que no puede siempre salirse con la suya.

Conforme maduramos, vamos aprendiendo que otras personas tienen vidas, opciones, deseos, y horarios que hacen a un lado con tal de ayudarnos en nuestros problemas. Debemos de estar profundamente agradecidos por esto y debemos manifestar nuestro agradecimiento a ellos, tanto por medio de la palabra hablada como también por medio de la palabra escrita.

¿Cuándo fue la última vez que escribiste una nota o carta de agradecimiento?
En una ocasión leí un libro titulado, “Se Requiere de Tan Poco para Estar por Encima del Promedio.” Un buen librito. Solamente necesitamos hacer algo un poco mejor que el “promedio” y sobresaldremos. (Un dicho que me gusta es, “De cada dos personas que conoces, una de ellas está por debajo del promedio.”) De manera que si comienzas a darles las gracias a las personas, sinceramente, comenzaras a sobresalir. La gente comenzará a fijarse en ti y en lo qué estás haciendo. Les parecerá natural querer ayudarte. Comenzarán a verte de manera “diferente” (de buena manera).


Entonces, ¿por dónde empezar? Bueno, primero, simplemente piensa en algo bueno que alguien haya hecho por ti (¿Tal vez tu madre, por haberte tenido?). Enseguida, toma una tarjeta de agradecimiento, se consiguen a buen precio en Wal-Mart y tiendas similares. Simplemente escribe unas oraciones breves expresando lo mucho que aprecias lo que esa persona hizo por ti. Fírmala, anota su domicilio en el sobre, ponle un timbre postal y mándala por correo.

Siempre y cuando no le dé un infarto a tu madre por haber recibido una carta de agradecimiento inesperada de parte tuya, ella estará muy complacida. Tal vez hasta recibas una recompensa en la forma de un pastel, un pay o tu comida favorita, y esto sería una buena tasa de rendimiento sobre tu inversión.

Ahora, llevando esto un paso más adelante, piensa en algo que alguien hizo por ti en los últimos días. Toma otra tarjeta de agradecimiento y escríbele a esa persona. Conforme hagas esto, más y más, comenzarás a ver los resultados de ello. Los resultados se manifestarán en diversas formas. Primero, otras personas comenzarán a fijarse en ti, estarás por “encima del promedio”; segundo, te cambiará a ti porque comenzarás a ser más apreciativo y agradecido reconociendo las cosas pequeñas que otros hacen por ti.
Luego, trata de escribir una tarjeta de agradecimiento por día durante las siguientes tres semanas. Después, siéntate, ¡y observa los resultados!

Metas para Hombres


1 comentarios hasta ahora

Escribe un comentario
  1. Juan Antonio
    Juan AntonioAutor 03/10/2012

    Excelente punto y digno de poner en práctica, sonara raro la primera vez pero sera de gran ayuda..

Añada un comentario ¡Sus datos están protegidos! Su correo electrónico no será publicado. No compartimos la información de nuestros usuarios con terceros. Todos los campos son requeridos.