Artículos

para la edificación de la iglesia

Unos misioneros han muerto

Por Mike Richardson. John y Wanda Casias habían sido misioneros en México por casi treinta años. Anoche su casa, que se localiza en El Cercado, Nuevo León como a unos ochenta kilómetros de nuestra casa, fue invadida. Como resultado de la invasión y del robo ambos fueron muertos. El cuerpo de ella fue abandonado en la casa. A él aparentemente lo mataron fuera de la casa y su cuerpo fue abandonado junto al camino.

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Él nunca da marcha atrás a sus promesas

Por Zabdiel Torres. Era 1984, tenía 12 años de edad, estaba en mi cuarto cuando escuché el llanto de mi mamá que venía de la planta baja. Al instante me levanté para saber qué sucedía. Parado en el cubo de la escalera puse atención y me dí cuenta que ella oraba a Dios con gran fervor. No es nada, pensé, ya había escuchado a mi madre llorar así mientras oraba en otras ocasiones. Cuando regresé a mi cuarto, oí una breve conversación en voz baja detrás de la ventana que da al patio trasero. No alcancé a entender lo que decían. Me asomé para ver quiénes estaban ahí, pero no vi a nadie en el jardín. Qué raro, pensé, de momento no le dí importancia y me volví a dirigir hacia mi habitación. Justo al cruzar la puerta escuché claramente una bella voz de una tesitura indescriptible, una voz de varón que con gran consuelo dijo: "No te preocupes hijita, todo va a salir bien".

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Las buenas noticias de Tim Tebow

Por Esther Fleece. No, Dios no es ciertamente un fan de los Broncos de Denver --no en el sentido de las personas que se pintan la cara mitad azul y mitad naranja y animar al equipo local en el Sports Authority Field en Mile High. Así, el domingo la poco probable victoria de postemporada sobre la defensa de los Steelers de Pittsburgh, campeón de la AFC, no fue de ninguna manera que sugiera que el Creador del Universo toma partido en un juego de fútbol, ​​un "acto de intervención divina."

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¿Saturnalia o Navidad?

Por Gonzalo Vega. Todo el mundo occidental celebra anualmente una fiesta y la rodea de un cierto esplendor y misticismo, característicamente pagano-religioso.  Pocos entienden el sentido real de esa celebración, porque la historia y los siglos han cobijado con gruesa capa de olvido los orígenes de un nacimiento trascendental, hoy por hoy, ausente de su significado primario.  Cabría conocer sus orígenes, antes de seguir celebrando la NavidadUna tímida treguaCon el mes de diciembre, llega una época en que al ser humano se le despierta una especie de ternura reprimida.  Once meses y medio, afanado, sumido en la enajenante tarea diaria, le distraen de su verdadera vocación: amar.  El hombre fue creado para amar, pero es en la última quincena del año, en el invierno, cuando se busca el escape hacia la demostración afectuosa.  Se hace a un lado el trabajo y el egoísmo y, aún cuando sabemos que la situación es apremiante, se hace una pausa, una tímida tregua en el afán cotidiano, para abrazar al prójimo, desearle algo bueno, enviarle una felicitación escrita, hacerle un regalo y olvidar diferencias.  Todo esto, por unos cuantos días, en que el hombre celebra algo que desconoce: la Navidad.El hombre no puede ocultar un hecho real: Dios visitó esta tierra como estaba profetizado por Miqueas, hace ya 27 siglos:  “He aquí Dios sale de su lugar, y descenderá y hollará las alturas de la tierra.  Y se derretirán los montes debajo de Él, y los valles se hendirán como la cera delante del fuego, como las aguas que corren por un precipicio. Todo esto, por la rebelión y los pecados del hombre...”  (Miqueas 1:3-5).  Y la Palabra se cumple: Hace 20 siglos el apóstol Juan testifica: “Y aquél Verbo fue hecho carne y habitó entre nosotros y vimos su gloria, gloria como la del Unigénito Padre, lleno de gracia y verdad”  (Juan 1:14).  Juan dio testimonio de Él, y todo ocurre, como estaba escrito. Otro profeta, Isaías, dijo cómo ocurriría:  “He aquí que la virgen concebirá  y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel”  (Is. 7:14)...  “Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro y se llamará su Nombre Admirable, Consejero, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz” (Is. 9:6).  Y esa palabra se cumple.  Mateo relata: “Todo esto aconteció para que se cumpliese lo dicho por el Señor por medio del profeta, cuando dijo  “He aquí una virgen concebirá y dará a luz un hijo y llamarás su nombre Emanuel, que traducido es: “Dios con nosotros”  (Mt. 1:22-23).  “Y dio a luz a su hijo primogénito y le puso por nombre Jesús”  (Mt. 1:25).No es desconocido para todos esta realidad, aunque el polvo del tiempo se ha encargado de ocultar algunos detalles, para la mejor comprensión de lo que el hombre celebra y la forma en que lo hace, aún sin entenderlo. Pocos conocen el significado profundo de este advenimiento divino en carne, pero lo celebran.  Y así comenzó una costumbre que en el devenir de los siglos se hizo ley:  hay que celebrar el Nacimiento del Hijo de Dios. ¿Cuándo? ¿En qué fecha nació Jesús?  Nadie podría determinarlo con exactitud, pero la costumbre y la tradición le fijaron distraídamente una fecha, y todos se tienen que sujetar a ella.Un pretexto mundanoNavidad es una palabra que viene del latín nativitatem, que significa natividad o nacimiento.  La costumbre hizo un apócope de natividad y adoptó “navidad”.   Realmente, la palabra navidad, en este tiempo, es un buen pretexto para divertirse, hacer negocios, vacacionar y, en la mayor parte de las veces, para pecar.  El enemigo de Dios y del hombre ha usado esta fecha, esta palabra y esta celebración para distraer al hombre del significado profundo que tiene el nacimiento más notable que haya ocurrido en toda la humanidad desde que el mundo fue creado: el Nacimiento de Dios, hecho carne, sobre la tierra.Este significado le fue revelado a José, el carpintero de Nazaret, en sueños, por el ángel del Señor, pues este varón, antes que se juntase con su esposa María, halló que estaba encinta, hecho que le empujaba a dejarla secretamente, pues la amaba.  Pero el ángel le dijo en sueños:  “No temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es”  (Mt. 1:18-20). El verdadero significadoY la revelación de la navidad no se hace esperar, el ángel del Señor, le anuncia a José palabras que el hombre de hoy debería tener presentes:“Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Jesús, porque ÉL SALVARÁ A SU PUEBLO DE SUS PECADOS”  (Mt. 1:21).En esta última frase está el sentido completo de la navidad, o nacimiento de Jesús; la razón del glorioso advenimiento en carne, al través de Jesús, de la segunda persona de la Trinidad Santa del Dios Altísimo:  ÉL SALVARÁ A SU PUEBLO DE SUS PECADOS.¿Es esto lo que el mundo celebra en la época decembrina?  Porque el único motivo para que el hombre haga fiesta, tenga su mayor gratitud hacia Dios y se regocije con su familia, vecinos, compañeros de trabajo, escuela o amigos es ése:  Él salvará a su pueblo de sus pecados.Si no es éste el propósito de la celebración de Navidad, cualquier fiesta carece de sentido y se convierte en una celebración netamente pagana.Si usted celebra de esta manera la navidad, siendo parte de SU pueblo y usted ha sido redimido por ÉL de sus pecados, seguramente usted se regocija cada navidad porque entonces sus tarjetas, adornos, regalos, fiesta, cena, todo tiene como centro, como fundamento, la misma idea central:  Él salvará a su pueblo de sus pecados.“Porque ya nació en la ciudad de David, tu Salvador, que es Cristo, el Señor”, dice el Evangelio.  Y agrega el Apocalipsis:  “Ahora ha venido la salvación, el poder, el reino de nuestro Dios y la autoridad de su Cristo...  ¡Aleluya! Salvación y honra y gloria y poder son del Señor”  (Ap. 12:10, 19:1).Hay engañoLa realidad del siglo veinte es que el hombre se sigue yendo tras el engaño de una fiesta a la que ya se le perdió el significado; los siglos la fueron transformando en algo opuesto al sentido verdadero que Dios le creó.  O ¿acaso los centros comerciales, los restaurantes, los sitios públicos, los medios masivos de comunicación, los hogares, las iglesias celebran que Jesús vino a este mundo para salvar a su pueblo de sus pecados?  Más bien el mundo da una imagen apocalíptica: “Ha caído, ha caído la gran Babilonia y se ha hecho habitación de demonios y guarida de todo espíritu inmundo y albergue de toda ave inmunda y aborrecible, porque todas las naciones han bebido del vino del furor de su fornicación y los reyes de la tierra han fornicado con ella y los mercaderes de la tierra se han enriquecido de la potencia de sus deleites”  (Ap. 18:2-3).Esto es lo que se mira por doquier:  Los comerciantes, los mercaderes de la tierra, se han enriquecido con la potencia de sus deleites y se han olvidado u ocultado lo que Jesús produce con su advenimiento en la vida del hombre.¿Cómo la celebra la iglesia?La Iglesia primitiva debía estar celebrando esta fiesta, porque ellos eran los que habían heredado la Palabra de Dios, habían caminado con Jesús, y eran los más inmediatos a obedecer sus mandatos.  ¿Celebraba la navidad esta primera Iglesia?  No hay un solo vestigio en la Biblia, porque Jesús no ordena celebrar su cumpleaños ni su nacimiento, sino su muerte y  esto sí lo celebraba, con veneración, la Iglesia de los Hechos de los Apóstoles.  Y todo porque estaba escrito:  "Haced esto en memoria de MI"  (Lc. 22:19)... "Así pues, todas las veces que comiereis este pan y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que Él venga", dejó escrito el apóstol Pablo en su primera carta a los corintios (11:26).  Por tanto, mientras el Señor Jesucristo no venga por segunda vez a juzgar a su pueblo, los cristianos celebramos y celebraremos la Cena del Señor, es una orden.  Motivo:  anunciar su muerte y su resurrección, no su nacimiento.  La razón es muy clara:  con su muerte en la cruz del Calvario, SU PUEBLO recibe LA SALVACIÓN Y EL PERDÓN DE SUS PECADOS.  Por eso también el Libro del Eclesiastés afirma: "Mejor es el día de la muerte, que el día del nacimiento"  (Ec. 7:1).Motivo del cambioUno se pregunta si la Iglesia de Jesucristo celebraba todo acorde al plan de Dios y la orden directa de Jesús, ¿por qué la Iglesia que asegura la sucesión, y el mundo, no celebran igualmente y no obedecen al mandato divino?"En el año 354 d.C. el obispo Liberio, de Roma, ordenó que el 25 de diciembre se celebrara como el día del nacimiento de Cristo"  (Encyclopedy World Book, 1907, Vol. V, page 611).  La Biblia no dice esto, pero un hombre no sólo inventó la fecha, sino que nos obligó a celebrarla.  ¿Tendría un propósito?  La realidad es que sí.  Ese día ya lo observaba la Roma pagana:  era el 25 de diciembre la antigua "fiesta del solsticio de invierno", la fiesta de saturno o "saturnalia" que data de la tradición babilónica y que recordaba esencialmente a Mitra, el dios sol, en el día de su nacimiento.Se decía que Mitra, Baco, Adonis, Orus, Osiris, Júpiter, Hércules y Tamuz, hijo de Nimrod, habían nacido en la misma época invernal, conocida hoy como Navidad.  Por supuesto, en esos días esta fiesta se celebraba de la manera más degenerada e inmoral, fue siempre una de las celebraciones que más desprestigió a Roma desde los primeros siglos.De ahí nació la idea de unir el nacimiento de esos "dioses", al nacimiento de Cristo, herencia que padecemos hasta el día de hoy.La "saturnalia"En Babilonia, esta fiesta a Saturno tenía como característica un gran libertinaje y borracheras que no distan mucho de las celebraciones navideñas del siglo presente.  Tenía también dos detalles típicos que llaman poderosamente nuestra atención.Primeramente, se usaban árboles de pino, por doquier, para representar el calor del nuevo nacimiento del dios sol, en forma de fuego (Libro "El hombre y sus dioses", pág. 201).  Esto se basaba en una antigua leyenda babilónica.  Durante una noche, un árbol verde se desarrolló de un tronco muerto.  Esto hablaba de que el dios sol Nimrod (tronco seco), reencarnaba en Tamuz (árbol verde), cuando su madre Semíramis lo daba a luz en esa noche.Las leyendas se propagan con los años y ésta pasó a ser dominio entre druidas y egipcios, y fue adoptada por Roma, la que colgó al árbol, entre otras cosas, cerezas rojas que después fueron bolas brillantes (esferas), como símbolo del dios sol...y esto fue incorporado a la celebración de la navidad hasta el día de hoy.Cabe hacer notar que la Biblia no admite que se dé culto, ni a Dios ni a nadie al pie de árboles.  En la ley mosaica esta escrito:  "Destruiréis enteramente todos los lugares donde las naciones que vosotros herdásteis sirvieron a sus dioses, sobre los montes altos y sobre los collados, y debajo de todo árbol frondoso..." (Dt. 12:2).  Los profetas advirtieron:  "Y sabréis que yo soy Dios, cuando sus muertos estén en medio de sus ídolos, en derredor de sus altares, sobre todo collado alto, en todas las cumbres de los montes, debajo de todo árbol frondoso y debajo de toda encina espesa, lugares donde ofrecieron incienso a todos sus ídolos.  Y extenderé mi mano contra ellos y donde quiera que habiten haré la tierra más asolada y devastada que el desierto hacia Divlat y conocerán que yo soy Dios" (Ezequiel 6:13-14).  "¿Me postraré delante de un tronco de árbol?"  (Isaías 44:19).No puede ser coincidencia lo que México está padeciendo en este tiempo, si consideramos por unos minutos, la profecía de Ezequiel.Los regalos se ponen debajo del árbolOtra segunda cosa curiosa, la menciona Tertuliano como parte de la saturnalia romana:  hacer regalos, costumbre oriental que heredamos hoy más que nunca, de esa bacanal pagana.  Si miramos la historia, Roma adoptó el intercambio de regalos en recuerdo de los dones que los magos presentaron a Jesús. Sólo que los magos no hicieron esos regalos con motivo del nacimiento, pues para esas fechas José, María y el Niño ya vivían en "su casa",  como lo asienta Mateo, el evangelista, en :  (Mt. 2:11):  "Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María y postrándose lo adoraron, y abriendo sus tesoros le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra". De modo que "dieron",  no intercambiaron regalos.¿Dice la Biblia la fecha exacta del nacimiento de Jesús?La fecha del nacimiento del Redentor del mundo, no está escrita como algo que pueda tomarse literalmente pero  se  puede determinarse si se escudriña la palabra de Dios :Lucas 2:8 habla del ángel que hizo el anuncio a los pastores "que velaban y guardaban las vigilias de la noche sobre su rebaño", pero bien sabemos que, aún hasta el día de hoy, en Israel los pastores no hacen esto en invierno, sino en otoño, donde todavía encuentran algo de pastos para las ovejas..La Biblia da suficientes datos para determinar el nacimiento del precursor de Jesús:  Juan el bautista y todos sabemos que Juan nació seis meses antes que el Señor.  Para ello basta comparar un calendario hebreo con un calendario romano (fig.1).  Todo calendario se establece por las normas astronómicas (solsticios y equinoccios) y el calendario hebreo se basa por el ciclo de la agricultura y el sistema de fiestas religiosas.El año hebreo principia en el mes de Nisán, esto es en primavera, mientras que el calendario romano, en enero, al finalizar el invierno.Figura 1El año hebreo religioso, según puede advertirse, desde el primer Libro de Crónicas fue dividido en 24 quincenas o suertes, dentro de cada una de las cuales, los sacerdotes debían servir y ministrar en el templo.  Cuando vemos al padre de Juan el Bautista, Zacarías, ministrando en el templo, en la sucesión del sacerdocio de Aarón, el Evangelio cuenta:  "Hubo en los días de Herodes, rey de Judea, un sacerdote llamado Zacarías, de LA CLASE DE ABÍAS..."  (Lc. 1:5).  La clase de Abías, por el Libro de las Crónicas podemos ver que le tocaba su turno en la octava suerte (octava quincena) en el mes hebreo de Tamuz.  El evangelio continúa el relato:  "Y cumplidos los días del ministerio de Zacarías, se fue a su casa.  Después de aquellos días, concibió su mujer Elisabet..."  (Lc. 1:23-24).Podemos advertir que Juan fue concebido en el mes de AB (segunda quincena de julio).  Contando nueve meses de gestación, Juan nace en el mes de Nizán, al comienzo de la primavera (marzo-abril). (Fig. 2).Figura 2Figura 3La Escritura dice que María concibe a Jesús, seis meses después de la concepción de Juan.  Mirando el calendario (Fig. 3) podemos deducir que María concibe a Jesús, en el mes de Tebet.  "Y he aquí tu parienta Elisabet, ella también ha concebido hijo de su vejez, y éste es el sexto mes para ella..."  (Lc. 1:36).  Si Jesús es concebido seis meses después que Juan, contando nueve meses de gestación, el calendario nos dice que Jesús nació en el mes hebreo de Tisri (o Etanim, en su nombre antiguo), o sea al final de septiembre o primera quincena de octubre.  O sea que el Señor no nació en invierno, sino en otoño.Paganismo vs CristianismoLos esfuerzos de la Roma pagana de unir el paganismo con el cristianismo, sin respetar al Señor, igualándolo a los dioses creados por los hombres, es herencia que data desde la antigua Babilonia, hasta el día de hoy, sin que nadie se haya atrevido oficialmente a denunciar la verdad de los hechos y cambiar las cosas.  Actualmente la tradición supera a la Verdad revelada por Dios en su Palabra, la ignorancia y el pecado del hombre le ocultan de la obediencia que debe a Dios, por eso el Señor Jesucristo, comentó:  "Este pueblo de labios me honra, más su corazón está lejos de MÍ, pues en vano me honran enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres"  (Mt. 15:8-9).¿Qué debe hacer el cristiano?Un cristiano de este tiempo no puede abominar la Navidad, bajo pretexto de ser herencia pagana, porque no se puede tapar el sol con un dedo, ni puede, como el avestruz, ocultar la cabeza de la realidad que se vive.  Lo que sí puede hacer el cristiano, es aprovechar la ocasión de la celebración mundana de la saturnalia de este tiempo, para llevar al incrédulo o al religioso neófito al verdadero significado y al entendimiento de la Navidad, al cambio de una saturnalia por una navidad.  Ésto, porque "El salvará a su pueblo de sus pecados..."Si el no creyente no entiende esto es porque el cristiano no se lo explica.  Si el hombre de este siglo no vive en la Navidad del Señor es porque le condenamos antes que comunicarle la Verdad revelada en la Escritura y, si el hombre del mundo no usa de la salvación que es por Jesucristo y se libra por Él de sus pecados, en vano nació Jesús y en vano celebra la fiesta.¿Cuándo debe celebrarse la Navidad?Queda pendiente al cristiano de este siglo, saber cuándo debe celebrar la navidad, ¿en diciembre?, ¿en septiembre?, ¿en octubre?  ¿Debe mover al mundo a un cambio en la fecha?  Es evidente que el cristiano (no religioso) no es legalista y el cristiano no celebra esta fecha, celebra un HECHO:  "Y aquél Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros...  Porque de su plenitud tomamos todos, y gracia sobre gracia" (Jn. 1:14,16).¿Qué debe abominar el cristiano?El cristiano no abomina la Navidad, abomina de las expresiones mundanas de la saturnalia:1) Adornos paganos, como el árbol, con sus colguijes, que nada dicen de Cristo y mucho dicen de la adoración al dios sol, en la antigua Mesopotamia.2) Las posadas, de cuyo origen la Biblia no habla y que son el invento del comercio establecido; de comerciantes sin escrúpulos y, últimamente, de escuelas particulares, so pretexto de divertir a los niños, pero en realidad les prepara para las fiestas carnavalescas de los adultos, con libertinaje y grandes borracheras que duran desde el 16 hasta el 24, o sea, una "novena" sangrienta, que pone a trabajar los centros médicos y de asistencia funeraria.3) Los nacimientos, que últimamente se han convertido en "folklore" nacional con sus ya bien difundidas "pastorelas" que llevan, necesariamente, a la idolatría, porque los niños se enternecen con la visión del portal de Belén y terminan adorando los muñecos de pasta ignorando que Jesús vino a este mundo para salvar a su pueblo de sus pecados.4) El intercambio de regalos, que son ya una exigencia, una presión y una obligación en oficinas, escuelas particulares y aún en iglesias y que representan el triunfo del comercio establecido y el culto a la sociedad de consumo que padecemos.  La mejor manera de no celebrar la saturnalia es terminar con ese abuso comercial del intercambio que obliga a comprar y regalar, además de recibir, una serie de baratijas que tienen que volverse a regalar, o ponerse en la basura, por su importunidad y nada adecuado gusto.Las tarjetas navideñas, por insulsas y de gusto vulgar, que no hablan de la Navidad.5) Las mentiras, como eso de "que los reyes magos, santa clós y el niño dios, traen regalos a los niños que se portan bien", y que normalmente funciona, no entre niños pobres que se portan bien, sino entre niños ricos, aunque se porten mal.  Qué falta hacer terminar con la pretendida guarda de la "inocencia del niño" (llámese ignorancia) y que pone a los papás que mienten, a los niños, en camino de ir al infierno, por mentirosos, como la Biblia lo establece, además de enseñar a los niños a continuar la mentira y seguir los pasos de sus padres y a apartarse del verdadero significado de la Navidad para celebrar una saturnalia pagana.Saturnalia o NavidadHace falta al hombre de conciencia, al cristiano que se precia de conocer la Palabra de Dios y de obedecerla, celebrar, no una saturnalia de la Babilonia y Roma paganas, sino una Navidad que guíe al incrédulo a entender su más íntimo significado.  Lo que un cristiano celebra con la Navidad es LA SALVACIÓN por Jesucristo y esto no en octubre, septiembre o diciembre, sino cada momento de los 365 días que tiene un año de cualquier calendario, porque un cristiano, es parte de "su pueblo" y "ya somos salvos de pecados".  ¡Gloria a Cristo!Aprovechemos los cristianos la saturnalia de diciembre para anunciar, sin condenar a nadie, una navidad o nacimiento, pero no el de Jesús, sino el nacimiento espiritual de cada creyente, que viene al entendimiento del advenimiento del Mesías.  Anunciemos en vez de la saturnalia mundana, la "navidad del creyente".La familia del hombre se reúne con algunos propósitos: los bautismos de infantes, los sepelios, las bodas y, en menor escala, la llamada "nochebuena".  Usted que es cristiano aproveche la reunión familiar y de los vecinos y amigos para anunciar la Navidad:  el nacimiento más trascendental del mundo, ya que por medio de Aquel que ahora tiene 33 años (y es el único que intercede por el hombre) "su pueblo, será por Él salvo de sus pecados y de la ira del día venidero".Por eso el cristiano no puede declarar el estribillo mundano de "feliz navidad", porque casi debería decir a muchos: "infeliz saturnalia", ya que los efectos de la nochebuena, si se sobrevive, se dejan ver en la agonía del día llamado de la navidad. Feliz navidad es feliz nacimiento.  Que este diciembre podamos decir a muchos "feliz nacimiento espiritual" (feliz navidad), porque Jesús aún está vivo y aún está pendiente del arrepentimiento de usted, para salvarle de sus pecados...Porque ÉL salvará a SU pueblo de sus pecados

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¿Cuándo nació Jesús?

Por Zabdiel Torres. Aunque la tradición occidental marca el 25 de diciembre del año 1 AC como la fecha del nacimiento de Jesús, en realidad no podemos encontrar esta fecha precisada en la Biblia. Ninguno de los cuatro Evangelios registra una fecha exacta de este acontecimiento. Ni siquiera el Evangelio de Juan, caracterizado por su precisión y descripciones detalladas, menciona la historia del nacimiento de Jesús. Sin embargo, existen ciertos datos en las Escrituras que nos permiten realizar un cálculo aproximado bastante confiable del tiempo más probable en el que el Señor Jesucristo vino a esta tierra.De acuerdo con registros históricos, Herodes el Grande, quien gobernaba Judea en el momento del nacimiento de Jesús (Mt. 2:1), murió en el año 4 AC, luego de la Pascua y un eclipse parcial de luna, por lo que Jesús necesariamente tuvo que haber nacido antes de esta fecha. La Escritura nos dice que José y María se encontraban en Belén para empadronarse por orden del César Augusto, el primer emperador del Imperio Romano (Lc. 2:1-5). El historiador Josefo registra este empadronamiento en el año 8 AC, que fue el segundo censo realizado por Augusto (el primero lo realizó mucho antes, el 28 AC, cuando el Imperio Romano aún no tenía injerencia directa en Judea). El desfase con respecto al calendario gregoriano se debe a un cálculo erróneo del monje Dionisio el Exiguo (siglos V-VI) que estimó que el Señor había nacido en el año 753 de la fundación de Roma.Basándonos en que el Señor Jesús nació en el año 8 AC (3752 del calendario hebreo) podemos hacer un cálculo de la fecha probable de su nacimiento, tomando como punto de referencia la concepción de Juan el Bautista, quien nació aproximadamente seis meses antes que Jesús. La Biblia menciona que Elizabeth concibió a Juan días después de que su marido, el sacerdote Zacarías, cumpliera su oficio en el templo (Lc. 1:23,24). Zacarías era un sacerdote de "la clase de Abías", es decir, le tocaba ministrar en el templo durante una semana en el 8vo turno (II de Cr. 24:1-19). Los turnos comenzaban con la celebración de la Pascua (14 al 22 del mes Nisan del calendario hebreo, esto correspondió del 15 al 23 de abril del año anterior al nacimiento de Jesús).Si contamos 8 semanas a partir del primer día de la Pascua del año 9 AC, podemos saber que Juan el Bautista probablemente fue concebido a mediados de junio. La Biblia relata que Elizabeth tenía seis meses de embarazo cuando Jesús fue concebido (Lc.1:36), es decir el Señor Jesucristo habría sido concebido en el vientre de María por el Espíritu Santo a mediados de diciembre. Si contamos 40 semanas de un embarazo normal, a partir de la concepción de Jesús (Lc. 2:6), tenemos que la fecha probable del nacimiento del Señor cayó a finales de septiembre del año 8 AC, poco antes o durante la Fiesta de los Tabernáculos o Sucot (que daba comienzo en ese año el 28 de septiembre), lo cual es consistente con el relato bíblico de los pastores cuidando sus rebaños durante la noche al comenzar el otoño (Lc. 2:8); en diciembre esto habría sido imposible por el intenso frío de invierno en la región de Palestina.Por otra parte, es poco probable que el Señor Jesús naciera durante el Sucot, pues el mesón a donde llegaron José y María estaba lleno (Lc. 2:7)  y esta fiesta se caracteriza precisamente por habitar en refugios hechos de ramas fuera de las casas para recordar que Dios hizo habitar en tabernáculos a los hijos de Israel cuando los sacó de la tierra de Egipto (Lv. 23:43). Sin embargo, es muy probable que José y María celebraran esa fiesta, siendo Jesús un bebé de menos de un mes de nacido, lo cual tendría un significado muy profundo, pues el Rey de reyes y Señor de señores, desde el principio de su vida en esta tierra, se humilló a sí mismo no solamente al nacer en un pesebre, sino también al tener en poco tiempo como único techo las estrellas del cielo, literalmente "tabernaculizó" entre nosotros, como dice el original en griego Juan 1:14:"Y aquel Verbo fué hecho carne, y habitó [skenoo, tabernaculizó, acampó] entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad."

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Si tan sólo leyera la Biblia

Por Carlos Martínez García. LA JORNADA. Dice que ha leído la Biblia. No toda, pero sí algunas secciones de ella. Enrique Peña Nieto, en su ya famosa declaración en el marco de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, declaró a los reporteros que uno de los libros que han marcado su vida es la Biblia. Con grandes dificultades dio otros dos títulos, pero confundió a los autores. Ya nadie le preguntó acerca de sus pasajes bíblicos favoritos. Pero aquí, por si no los tiene entre sus selectos, le vamos a sugerir algunos. La Biblia contiene infinidad de temáticas. Una de seguro interés para el candidato del PRI en las elecciones presidenciales de 2012, debería de ser la del ejercicio del poder. Pienso que no nada más podría resultarle útil a Peña Nieto, sino que también a los candidatos que además de él van a contender por la Presidencia de la República.

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La música rock puede dañar su corazón

Por Zabdiel Torres. El Dr. John Diamond, médico neoyorkino, presidente electo de la Academia Internacional de Medicina Preventiva en 1977, publicó en la década de los ochenta un libro titulado Your Body Doesn't Lie (Su cuerpo no miente), en el que expuso los resultados de sus observaciones sobre el efecto de la música rock en el cuerpo humano. Diamond concluye que el rock "aumenta el estrés y la ira [...] aumenta la hiperactividad, debilita la fuerza muscular y podría tener un papel en la delincuencia juvenil."El Dr. Diamond atribuyó los efectos nocivos del rock a lo que llamó "ritmo anapéstico" que en realidad es un tipo de ritmo acompasado característico de este género musical. Por ejemplo, en la popular canción "We will rock you", conformada por compases de tres tiempos, el ritmo anapéstico sería el siguiente: tac tac TAC; tac tac TAC; tac tac TAC (las mayúsculas indican el acento). Esta clase de ritmo, afirma Diamond, es contrario al ritmo cardiaco y en consecuencia "estresa el ritmo normal del cuerpo". Diamond analizó 20 mil canciones de música rock, unas de tres tiempos otras de cuatro tiempos, y encontró este tipo de ritmo en todas ellas con tan solo tres excepciones. Investigaciones más recientes han apoyado las observaciones de Diamond que solamente habían sido registradas a nivel clínico. En 2006, la Universidad de California realizó un estudio en 170 pacientes en el que encontraron un efecto directo de la música en el ritmo cardiaco. Estudios de la Universidad de Maryland, demostraron que la música "gozosa" producía una dilatación de las arterias 26%, mientras que la música estridente producía una contracción de las arterias en 6%. En 2009, Cochrane Systematic Review analizó 23 estudios que involucraron 1,500 pacientes en los que encontraron que el ritmo cardiaco y la presión arterial aumentaban en pacientes que escuchaban música con ritmos acelerados. En la actualidad existen evidencias documentadas que indican que el ritmo musical crea un pulso neurológico en el cerebro que "sintoniza" el ritmo del corazón y la respiración replicando el ritmo en todo el organismo, justo lo que el Dr. Diamond había afirmado hace más de tres décadas.En resumen, la música rock tendría entonces tres flancos de ataque para el sistema cardiovascular: 1) incrementa la presión sanguínea por su ritmo acelerado; 2) contrae las arterias por su sonido estridente, reduciendo el flujo sanguíneo; 3) reduce la fuerza muscular del corazón por su ritmo anapéstico: una verdadera combinación letal para un órgano vital.En un recuento minucioso de las muertes prematuras de 321 estrellas del rock entre 1954 y 2001, realizado por Dial The Truth, puede encontrarse un gran número de fallecimientos por accidentes, asesinatos, sobredosis por drogas y suicidios. Sin embargo, de las 118 muertes prematuras registradas a causa de alguna enfermedad, los ataques cardiacos ocupan el primer lugar con 36%, seguido de cáncer con 21%. El mismo "padre del rock cristiano", Larry Norman, falleció en 2008 a causa de un largo padecimiento del corazón que sufrió durante 16 años.Dados los efectos físicos negativos de la música rock, podría decirse que este tipo de música es más perniciosa que la contaminación por ruido en las grandes ciudades. No importa si el rock que escucha es del llamado "rock cristiano", la naturaleza rítmica de este tipo de música es contrario al órgano diseñado por Dios para sustentar la vida del hombre."Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida" Proverbios 4:23Referencias:http://www.ehow.com/facts_5580461_music-affects-heart-rate.htmlhttp://www.umm.edu/news/releases/music-cardiovascular.htmhttp://www.av1611.org/rockdead.htmlhttp://www.conpoder.net/2008/02/27/fallecio-larry-norman-el-padre-del-rock-cristiano/

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NICARAGUA: ¿Existe un `voto evangélico´?

Por Roberto Fonseca L. (NICARAGUA) La Conferencia Evangélica Pentecostés de las Asambleas de Dios, que representa el liderazgo de la denominación evangélica más importante y antigua del país, exhortó a las autoridades del Consejo Supremo Electoral (CSE) a garantizar la observación electoral nacional e internacional, la transparencia de los comicios del 6 de noviembre, evitar toda posibilidad de fraude y; frenar el uso de los bienes del Estado ya que esto es un delito.

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Guadalupanos por decreto

Por Carlos Martínez García. La Jornada. Con el corazón inflamado, Felipe de Jesús Calderón borró otras identidades religiosas y proclamó que en el fondo los mexicanos somos guadalupanos. En la ceremonia para inaugurar la Plaza Mariana confluyeron los poderes político, económico y religioso. La gente nada más sirvió como detalle escenográfico. Nada más faltó al acto quien cedió el terreno, Andrés Manuel López Obrador, a la arquidiócesis presidida por el cardenal Norberto Rivera Carrera. La cesión de casi tres hectáreas la hizo López Obrador en 2003, como jefe de Gobierno de la ciudad de México. Entonces buscaba mejorar sus relaciones con el jerarca de la Iglesia católica. La actuación de Rivera Carrera en las elecciones presidenciales de 2006 desencantó al candidato del Partido de la Revolución Democrática, y le mostró que el encumbrado funcionario eclesiástico se sabe acomodar muy bien hacia los vientos políticos que favorecen sus intereses.

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Rechacemos fechas exactas, pero estemos listos

Por Zabdiel Torres. En los medios circula la versión de que el mundo se acabará el 21 de octubre de este año. El autor de este pronóstico es Harold Camping, un líder religioso que se escucha en 150 estaciones de radio en EE.UU. No es la primera vez que se busca establecer una fecha exacta para el fin del mundo. Desde que Jesús estuvo en esta tierra, sus seguidores han tenido esta fascinación por los últimos tiempos (Ver Mt. 24:3). En 1988, Edgar Whisenant publicó el libro 88 reasons Why The Rapture Will Be in 1988 (88 razones por las cuales el Rapto ocurrirá en 1988); pero nada ocurrió. En octubre 20 de 1991, un anuncio a plana completa apareció en el periódico USA Today con la leyenda "¡Rapto! octubre 28, 1992. ¡Jesús viene en el aire!", como parte de una campaña masiva del movimiento "Hyoo-go" (que significa "rapto") proveniente de Corea del Sur. Miles de personas abandonaron sus empleos, vendieron sus casas e incurrieron en enormes deudas en preparación para el fin. Nada ocurrió y la decepción se convirtió en ira colectiva que causó disturbios violentos.El mismo Camping publicó un libro titulado 1994? en el que pronosticaba que el final de todo sería el 6 de septiembre de 1994. Se equivocó y nada ocurrió. Su última predicción fue el 21 de mayo del presente año, y nada sucedió.El problema de estas predicciones es que proponen una fecha precisa, cuando el Señor nos dice claramente en su Palabra: "Empero de aquel día y de la hora, nadie sabe; ni aun los ángeles que están en el cielo, ni el Hijo, sino el Padre (Mr. 13:32)". Si de algo podemos estar seguros del cálculo de Camping es que el Señor Jesús no vendrá el próximo 21 de octubre.Si pudiéramos conocer la fecha precisa de la Segunda Venida del Señor, no tendríamos la preparación espiritual continua que Dios desea en nuestra vida, pues al no tener la expectación de que el Esposo puede venir en cualquier momento, no tendríamos nuestras lámparas listas con suficiente aceite.Si bien no debemos buscar precisar una fecha exacta para el retorno del Señor, tampoco debemos caer en el extremo opuesto de olvidar que Él viene pronto. Sabemos que el fin está cerca, pues cada día vemos el cumplimiento de las palabras de Jesús: "Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y á muchos engañarán. Y oiréis guerras, y rumores de guerras: mirad que no os turbéis; porque es menester que todo esto acontezca; mas aún no es el fin. Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestilencias, y hambres, y terremotos por los lugares. Y todas estas cosas, principio de dolores (Mt. 24:5-8)".Recuerdo una familia que cuando el pastor de su iglesia los visitaba sin avisar, como podían ver su coche llegar a suficiente distancia, rápidamente hacían "limpieza" en la casa: quitaban la televisión de la sala, guardaban las revistas y ciertos libros, y ponían un cassette de un capítulo de la Biblia en audio. De la misma manera necesitamos hacer una limpieza de nuestras vidas porque sabemos que el Señor está  muy cerca; escudriñar en nuestras vidas todo aquello que pudiera ofenderlo. ¿Si el Señor viniera hoy, qué cosas habría en "tu casa" que te causaría pena o vergüenza que el Rey de reyes observara?

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Salvada de un isquemia cerebral por el poder de Dios

Por Zabdiel Torres. Para la familia Virriel, todo parecía indicar que sería un domingo normal en la mañana. Todos preparándose muy temprano para salir a la iglesia. Pero pronto algo iba a cambiar los planes. Mi tía Ruth, subida en una silla, bajaba unas cosas de su closet cuando comenzó a tener visión doble y a perder fuerza en sus brazos. Inmediatamente dió aviso a mis otros dos tíos que viven con ella, junto con mi abuelita Cuquita, y rápidamente llamaron al hno. Tito, médico boliviano y amigo de la familia. Su presión era 92/44 y tenía 43 pulsaciones por minuto.

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Yom Kipur: Día de la Expiación

Universo Cristiano. El Día de la Expiación era un día sombrío de recogimiento y confesión. Se acompañaba de un sacrificio de sangre por los pecados del pueblo: "A los diez días de este mes séptimo será el día de expiación; tendréis santa convocación, y afligiréis vuestras almas, y ofreceréis ofrenda encendida a Jehová. [...] Porque toda persona que no se afligiere en este mismo día, será cortada de su pueblo. Y cualquiera persona que hiciere trabajo alguno en este día, yo destruiré a la tal persona de entre su pueblo (Lev. 23:27,29-30).

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El éxito desde la perspectiva de Dios

Por Zabdiel Torres. Un amigo lanzó una pregunta en su muro de Facebook a raíz de la prematura muerte de un personaje muy conocido en el mundo de la tecnología: "¿Cómo medir el éxito en la vida de una persona? ¿Por el dinero; por el nivel de influencia; por el bien que hizo; por lo feliz que fue; por la felicidad que generó? ¿Cómo?" Me llamó la atención que a pesar de todos los logros de ese reconocido personaje, a mi amigo le asaltara la duda sobre si realmente había alcanzado el verdadero éxito. ¿Cómo es el éxito del hombre en esta tierra desde la perspectiva de Dios?

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Lectura de la Biblia

Por  Octavio Pereña. Se dice que para vivir en este mundo no hace falta leer la Biblia, para vivir mal es cierto, pero imprescindible si se desea una vida abundante y con sentido. Cuando en el año 1569 se editó, traducida de los originales hebreo y griego la versión castellana de la Biblia conocida como Reina & Valera, no existía la posibilidad que se tiene hoy de poseer un ejemplar o más del Libro de Dios en casa. Para la mayoría de las personas de aquella época el único conocimiento bíblico que poseían procedía de las predicaciones centradas en la autoridad de la Escritura que hacían los reformadores. En aquellos día la Biblia en lengua vernácula estaba prohibida y quien tuviera un ejemplar en castellano lo tenía que mantener en secreto pus, si se descubría que se poseía el Libro prohibido la Inquisición se encargaba de hacer expiar el delito en la hoguera. Así y todo existía un activo transito clandestino de biblias y de comentarios religiosos escritos por los reformadores procedente del extranjero. En aquellos momentos de efervescente renovación religiosa se daba una fuerte necesidad de leer la Biblia en lengua vernácula. Para poder hacerlo se pagaba con la vida si era preciso.

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De la torre de Babel a las campañas políticas de los candidatos cristianos

Por Zabdiel Torres. Llegar al cielo y “hacerse de un nombre” fue el propósito de los constructores de la torre de Babel (Gn. 11:4). La consecuencia de tal intento fue que Dios confundió sus lenguas y esparció al pueblo por toda la tierra. ¿Por qué hizo Dios tal cosa? La Biblia nos dice que sustituyeron la piedra por el ladrillo y la mezcla por el betún (Gn.11:3); es decir, aunque quizá su intención era aparentemente buena, reemplazaron los materiales y las formas de Dios (Ex. 20:25) por métodos humanos que no sirven para hacer Su voluntad.

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